La inteligencia artificial transforma la sexualidad digital en Alemania
En Alemania, casi uno de cada tres adultos ya ha utilizado la inteligencia artificial para actividades relacionadas con la sexualidad en el último año. Esta práctica, aún emergente, se integra progresivamente en la vida digital cotidiana, especialmente a través de usos variados como la búsqueda de información sobre sexualidad, el consumo de contenidos pornográficos generados por algoritmos o incluso intercambios con asistentes virtuales especializados en asesoramiento íntimo.
Los hombres, los adultos jóvenes y las personas no heterosexuales son los más propensos a adoptar estas nuevas formas de interacción. Casi el 42 % de los hombres encuestados declaran haber probado al menos una actividad de este tipo, frente a solo el 22 % de las mujeres. Las diferencias son aún más marcadas entre los jóvenes de 18 a 39 años, de los cuales más de la mitad ya han explorado estas posibilidades, frente a solo el 15 % de los mayores de 60 años. Las personas no heterosexuales, por su parte, muestran una tasa de participación del 43 %, muy por encima del promedio de los heterosexuales, que se sitúa en el 30 %.
Las actividades más extendidas incluyen la consulta de información sexual producida por herramientas inteligentes, el consumo de pornografía sintética o los diálogos con agentes virtuales que actúan como consejeros. Estos últimos, capaces de simular intercambios personalizados, responden a necesidades que van desde la simple curiosidad hasta un acompañamiento más profundo en cuestiones de salud o relaciones. Menos frecuentes, pero igualmente reveladores, son los casos en los que la inteligencia artificial se utiliza para facilitar intercambios entre parejas humanas, como la optimización de mensajes o el uso de juguetes conectados.
La satisfacción de los usuarios sigue siendo moderada, pero en general positiva. Las interacciones más apreciadas son aquellas que ofrecen un alto grado de personalización, como la creación de contenidos eróticos a medida o los intercambios con agentes virtuales diseñados para reproducir una forma de complicidad íntima. En cambio, el simple consumo de contenidos generados automáticamente suscita un interés menor, con puntuaciones de satisfacción ligeramente inferiores.
Estas tendencias reflejan una evolución más amplia de los comportamientos sexuales en la era digital. La inteligencia artificial ya no se limita a reproducir contenidos existentes: los adapta, los enriquece y, a veces, incluso los anticipa, ofreciendo experiencias hechas a medida. Las diferencias observadas entre los grupos demográficos confirman, además, que estas herramientas responden a expectativas distintas, ya sea por curiosidad, búsqueda de información o compensación ante la falta de representación en los espacios tradicionales.
Alemania, con su actitud a menudo prudente frente a las nuevas tecnologías, ofrece un terreno de estudio especialmente interesante. A pesar de una desconfianza cultural marcada hacia la innovación, la adopción de estas prácticas sigue siendo significativa, demostrando que el atractivo por lo digital a veces supera las reticencias iniciales. Los mayores, aunque menos numerosos en participar en estas actividades, también muestran una presencia no desdeñable, cuestionando la idea de que la edad sea un obstáculo para la exploración tecnológica o sexual.
Sources et crédits
Étude source
DOI : https://doi.org/10.1007/s10508-025-03382-1
Titre : Prevalence of AI-Supported Sexual Activities Among Adults in Germany: Results from a National Online Survey
Revue : Archives of Sexual Behavior
Éditeur : Springer Science and Business Media LLC
Auteurs : Nicola Döring; Veronika Mikhailova; M. Rohangis Mohseni